Salvaguardia: alfareras de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca crean su propia página web

La alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca es una técnica única, que comprende 16 pasos de forma totalmente manual, y que está inscrita en el Inventario de Patrimonio Cultural Inmaterial en Chile. El nuevo sitio web, que fue presentado oficialmente como parte de las actividades del Día del Patrimonio en Casa 2020, forma parte del plan de salvaguardia que ejecuta la comunidad en conjunto con el Estado de Chile.

Las alfareras de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca, con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, han desarrollado el sitio web www.alfareriadequinchamali.cl con el objetivo de potenciar la presencia y comercialización de sus piezas y obras a través de los canales digitales.

Desde la página web, que forma parte del plan de salvaguardia de esta práctica artesanal inscrita en el Inventario de Patrimonio cultural Inmaterial en Chile, se puede conocer más de esta técnica que identifica a la región de Ñuble y que es única en el país y el mundo. Además, los interesados en algunas de las piezas del amplio catálogo, pueden obtener los datos de contacto de la autora de la obra para poder hacer su encargo.

“Esta es una nueva forma de poder mostrar nuestro trabajo al país y al mundo. Esperamos que todos quienes vean la página nos puedan hacer un encargo, pero si no pueden, nos ayuden a compartir y promover la web. Los invitamos a participar en el lanzamiento de este sábado”, enfatizó la alfarera de Quinchamalí, Mónica Venegas.

La web www.alfareriadequinchamali.cl cuenta cuatro secciones. En “alfareras”, se encuentran las fotografías, biografías y contacto de 34 alfareras y 3 alfareros; en “catálogo” se puede apreciar tres obras por cada artesano; en “noticias” hay información sobre actividades en las que participa la comunidad alfarera y en “Quinchamalí y el arte” hay artículos de interés sobre como la greda negra de Ñuble ha inspirado a intelectuales y artistas nacionales.

El sitio fue presentado oficialmente por las alfareras y las autoridades el sábado 30 de mayo de 2020, como parte de las actividades del Día en Patrimonio en Casa, efectuado en medio de la emergencia sanitaria como canal de encuentro con las familias en confinamiento y como canal de sensibilización y puesta en valor de nuestros patrimonios y la diversidad cultural de los territorios. La actividad virtual está disponible para volver a ver.

Tradición femenina

 La alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca es un conocimiento que se transmite de generación en generación a través del linaje femenino. Las mujeres son las principales portadoras de estos saberes los cuales aprenden mediante la observación en el espacio doméstico desde la infancia. Para la elaboración de las figuras, las artesanas deben poseer saberes vinculados a su entorno y recursos naturales, puesto que las materias primas son extraídas de diferentes zonas de la localidad. La alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca cuenta con Denominación de Origen entregada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial.

Esta alfarería es elaborada a través de un proceso manual donde el uso del torno y el horno no tiene cabida. No se trata de una producción en serie por lo que ninguna pieza es igual a otra. Las alfareras fabrican su loza durante todo el año, aunque en algunos casos, el clima regula el ciclo de creación, ya que durante los meses de invierno, debido al frío que caracteriza a la zona, el proceso de creación es más lento. Es por ello, la importancia de contar con un canal digital que asegure la comercialización, de manera estable, durante todo el año.

Por ahora, tanto la página web como las redes sociales vinculadas son administradas en conjunto por la comunidad alfarera y el Ministerio de las Culturas, mientras se desarrollan las capacitaciones y proceso de traspaso definitivo hacia la administración de las artesanas.

Plan de salvaguardia

El plan de salvaguardia de la Alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca forma parte del proceso para la salvaguardia que aplica el Estado, en consonancia con el mandato de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, la que Chile implementa desde 2009.

Estos planes constituyen un acuerdo social y administrativo por el que las partes involucradas organizan e implementan un marco de directrices con medidas, gestiones, acciones y tareas específicas dentro de un cronograma orientadas a garantizar el resguardo y fortalecimiento de una práctica, expresión cultural o saber de patrimonio cultural inmaterial inscrito en el Inventario de Patrimonio Cultural Inmaterial en Chile.

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