Se va Riola Castro, la alfarera más longeva de Quinchamalí

Por: Pamela Conejeros Guajardo | Foto de portada:
Programa Quiero Mi Barrio. Minvu   

Levantó, pulió y coció loza hasta que sus manos no acompañaron su alma alegre y creativa. Eso, sólo unos meses antes de que Riola Castro, alfarera de Quinchamalí, dejara el mundo terrenal para encontrarse con las legendarias artesanas que le enseñaron la técnica ancestral de la loza negra de Ñuble. De sus 89 años, 75 los dedicó a trabajar en la greda. Para ella, una labor con la que mantener a su familia; para el mundo, la lucha diaria por la salvaguardia de una práctica ancestral transmitida de generación en generación a través del linaje femenino.

Foto: Erwin Brevis

A las 09:00 horas de este 15 de julio, falleció Riola Irolanda Castro Sandoval, la alfarera activa más longeva de Quinchamalí. Aprendió a trabajar la greda desde la emblemática Práxedes Caro, otra gran exponente de la artesanía chilena, y le enseñó a su hija Teorinda Serón; además, traspasó sus conocimientos en numerosos talleres realizados para sus pares y los niños y niñas de Quinchamalí.

Ella dio mucho por la alfarería de Quinchamalí y espero que la recuerden como una de las artesanas que dio a conocer nuestra artesanía al mundo”, expresó su hija, alfarera y Tesoro Humano Vivo, Teorinda Serón.

Foto: Rolf Foester, 1985

Lamentamos profundamente la partida de Riola. Su vida estuvo dedicada a la transmisión y salvaguardia de una tradición ancestral que ha representado a Chile en el mundo. En su memoria, seguiremos trabajando para que la alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca sea ingresada a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco”, expresó la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés.

Como asesora del equipo de seguimiento del expediente de Quinchamalí a la Unesco, me sumo junto al pesar de la comunidad de Quinchamalí por el fallecimiento de Riola Castro, una de las últimas alfareras de la generación que mantuvo desde el siglo pasado viva la transmisión de la loza negra, expresión del mestizaje cultural de la zona central. Las nuevas generaciones de mujeres alfareras así como su hija se han nutrido de esa herencia y de sus acervos”, expresó la Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanidades, la antropóloga y amiga de Riola Castro, Sonia Montecino.

Foto: Andrés Figueroa. Proyecto Fondart “Pasado y Presente de la Alfarería de Quinchamalí” de la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad (UPA), Chillán.

Durante su vida, Riola recibió incontables reconocimientos como cultora destacada, recibió a medios de comunicación y turistas sin pedir nada a cambio y acogió a los amigos en su antigua cocina de campo donde trabajaba sin descanso entre el humo emanado de la cocción de la loza. Desde 1956 su obra es parte de la colección del Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago de la Universidad de Chile.

Mi más sincero dolor ante la partida de una mujer maravillosa como fue Riola Castro. Nos deja un legado fantástico de su calidad humana y de su calidad y creatividad artística. Se ha ido una de las grandes mujeres de Quinchamalí. Me sumo al dolor de su familia y seguiremos trabajando juntos por el reconocimiento de la alfarería de Quinchamalí. La recordaremos con cariño y admiración”, también expresó el alcalde de Chillán, Sergio Zarzar.

Riola Castro se caracterizaba por fabricar piezas de greda del tipo utilitario, como mates y jarros, y del tipo ornamental, como guitarreras, ”vaquitas parías” y huasos. Es de esperar que su recuerdo inspire a las nuevas generaciones de alfareras y que su legado permanezca para la salvaguardia de una tradición que se niega a desaparecer.

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