Videos: Reconociendo el Patrimonio Cultural Inmaterial del Biobío

Con éxito se desarrolló el ciclo de diálogos con cultores y cultoras “Saberes y Sabores del Biobío”, organizado por la Subdirección de Patrimonio Cultural Inmaterial del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural; el Instituto de la Juventud (INJUV) y la Unidad de Patrimonio de la Universidad de Concepción.

El ciclo de diálogos con cultores y cultoras “Voces y Saberes del Biobío” -que se encuentra disponible en nuestro canal Vimeo abierto a toda la ciudadanía-pretendió generar y fortalecer capacidades en diversas materias  que impactan en la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial.

Estos encuentros forman parte de la iniciativa Talleres de Gestión Local del Patrimonio Cultural que ja institución ejecuta, desde los últimos años, en todas las regiones del país para fomentar la reflexión local, así como organizar a las comunidades en torno a la gestión de su patrimonio y nutrir los registros de Patrimonio Cultural Inmaterial en Chile.

El primer diálogo se denominó “Manos Artesanas”, y participaron Regina Parra, alfarera Quebrada las Ulloa y Georgina Castillo, artesana en coirón de Hualqui. El conversatorio, moderado por la profesora de Historia Nidia Smith, permitió a los asistentes conocer las experiencias de vidas de ambas artesanas, así como el origen, historia, técnicas y anécdotas de estas dos artesanías nacionales.

Georgina Castillo, quien heredó de su madre el conocimiento y la técnica de la artesanía en Coirón. Hoy por hoy junto a su prima y a su nuera son las únicas artesanas que mantienen viva esta artesanía en Huaqui. Ella nos contó que en esta época del año realizan la recolección de las materias primas que son el coirón y el chupón que es la fibra que se utiliza para unir las  fibras  del  coirón  mediante  la  técnica del agujado. “Luego comenzamos el teñido del chupón con frutas alcanzando colores muy lindos y posteriormente el proceso de elaboración de las distintas piezas que hago, cestas, paneras, centros de mesa, entre otros.

Mientras que, Regina Parra, segunda generación de alfarera nos contó sobre el proceso de elaboración  de las piezas que comienza con la búsqueda de la greda, que se hace una vez al año, y posteriormente se inicia la elaboración de las piezas las que son completamente hechas a mano. A través de los años sus creaciones han sido exhibidas en distintas ferias, incluso fuera del país, siendo parte de los productos que estuvieron en el stand de nuestro país en la Expo de Milán 2015. “Poder mostrar mis productos en Italia fue para mí algo realmente impensado y muy maravilloso”.

Patrimonio Costeño

Así se tituló el segundo diálogo con las cultoras y cultores. En él participaron la señora Rosa Labraña, de Cementerios simbólicos de Caleta Tumbes  y Arturo Bustos, carpintero ribera de Lebu. La instancia fue moderada por el antropólogo Diego Valdés y en ella se abordaron estas dos realidades: la construcción y reparación de barcos y la preservación del cementerio simbólico; las que tienen al mar como la razón de su existencia.

Rosa nos contó sobre el cementerio simbólico de Caleta Tumbes, donde se encuentran sepultados imaginariamente pescadores a quienes el mar les arrebató la vida. Este cementerio es uno de los 14 existentes en nuestro país. “Nosotras trabajamos por conseguir que esta tradición que es única en el mundo perdure; así como el recuerdo de nuestros seres queridos”. Ella deposita flores y rezos a dos tumbas  en especial, cuyas lápidas recuerdan el nombre de su hijo y su hermano.

También agradeció la invitación a este conversatorio porque le permite visibilizar la labor que realizan por mantener el cementerio. “Esperemos que nos permita conseguir el terreno por el que estamos luchando y así tener la tranquilidad de contar con un lugar donde ir a dejar una flor a nuestros seres queridos”.

Por su parte, Arturo compartió con los asistentes uno de los oficios más antiguos que existen: la del carpintero de ribera. “Este trabajo viene de antes del arca de Noe”, afirmó. Además de resaltar la magia de la construcción y como cada día es más valorada por extranjeros. “Lo que hacemos nosotros en muchos países ya no existe y vienen a Chile a ver cómo mantenemos vivo este oficio. Incluso este año estábamos invitados a España para exponer sobre la carpintería de ribera y lamentablemente la pandemia obligó a suspender  el evento”.

Finalmente, el cultor agradeció el interés de la gente que participó como espectadores. “incluso tuve la suerte de conocer a un colega de Valdivia, así que espero que estas actividades se repitan porque son claves para que se siga difundiendo éste y otros patrimonios de nuestro país”.

La gastronomía dijo presente

El último día del Taller fue el turno de las tradiciones culinarias, “Sabores del Mar y la Tierra”, representado por Gladys Hernández, Palomita de Laraquete y Blanca Conapiado, Cocinera Mapuche de Arauco, quienes compartieron experiencias de vida y una que otra receta con los asistentes. Moderaron este diálogo Javiera Fuentes y Ricardo Ruíz, profesionales del staff de Patrimonio.

Gladys Hernández, compartió algunas de las experiencias y luchas que han dado las palomitas de Laraquete, quienes fueron reconocidas por la Unesco y el Ministerio de las Culturas como Tesoro humano Vivo el año 2016, como agrupación de mujeres que elabora y vende tortillas de rescoldo con mariscos en esta localidad en la provincia de Arauco. “Soy la quinta generación de palomitas en mi familia y muy orgullosa me siento de realizar este trabajo. Me reconozco como peleadora, luchadora por los derechos y beneficios para nosotras y nuestras familias”.

Parece que el gen comunitario está presente desde hace mucho en las palomitas de Laraquete, porque su capacidad organizativa las llevó en el año 1965 a liderar la creación de la primera red de agua potable en su localidad. El historiador Juan Carlos Ibacache  en su libro “Las Palomitas Blancas de Laraquete. Historia de un tesoro humano vivo de Chile”, sostiene que el origen de esta tradición sucede a fines del siglo XIX, con la explotación del carbón en la zona. Además, afirma que en las décadas del 30 y 40 se transformaron en el polo económico de esta localidad.

Alejandra Álvarez, directora regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, destacó la importancia de este taller y agradeció el alto interés por querer conocer a las cultoras y cultores del Biobío. Agregando que la función del servicio que dirige es poner en valor el trabajo que realizan y cómo nosotros logramos ser embajadores de nuestras cultoras y cultores, en redes sociales u otros espacios donde nos vinculamos.

Para Katherine San Martín, encargada regional de Patrimonio Inmaterial, la relevancia que tuvo el Taller en el contexto de la pandemia, es que permitió que cultores que realizan prácticas similares en la misma región se conocieran y compartieran experiencias y saberes. Además, el hecho de poder interactuar con el público mediante preguntas, felicitaciones o aclarar dudas es muy positivo, ya que aumenta la valorización social, permitiendo que las nuevas generaciones conozcan de estos saberes y, estas acciones de difusión ayudan a la salvaguardia del patrimonio inmaterial”.

Los tres diálogos están disponibles en la cuenta de Vimeo de Patrimonio Cultural Inmaterial.

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